El miércoles 11 de Junio del 2014 realizamos una exposición en el auditorio del edificio A de la Universidad Europea de Madrid.
Acostumbrados a realizar exposiciones a nuestros compañeros con los que llevamos todo el curso, en nuestra clase, ésto fue muy diferente.
Empecé el día como si fuese un día normal, una presentación más de las muchas que hacemos en la universidad, con la idea de que la exposición iba a ser de mero trámite. De hecho nuestro discurso, creado por mi compañero Antón Viejo y yo, se basaba en un trabajo ya realizado en otras asignaturas, por lo que el tema lo dominábamos, aunque una vez realizada la exposición, pienso que fue muy difícil por nuestra parte adaptar el temario y el tiempo a lo que se nos exigía para el público (no especializado).
| www.noticias.universia.es |
Llegué a la universidad con ese pensamiento, con mi botella de agua que no podía faltar para evitar los nervios. Pero cada vez que se acercaba el momento para exponer y veía que mi compañero no llegaba, estaba pensando cómo sería el discurso hecho solamente por mí, por lo que me puse bastante nervioso. Una vez llegó, me calmé, pero justo antes de salir, volvieron estos nervios.
Una vez arriba intentaba mirar a todo el público pero era como si todo se volviese más oscuro. Miraba a ambos lados pero era como si no hubiese gente. De hecho me encontré más cómodo mirando al sector que estaba justo delante mía, que permanecía escuchando de manera más activa, o por lo menos, eso era lo que percibía.
Creo que todos, o la mayoría, nos sentimos así, nerviosos. Pero es una experiencia que sólo puede ayudarte; la próxima vez que haya que realizar una exposición se verá desde otra perspectiva y sabiendo qué cosas pueden ayudarte para hacerlo mejor.
Buenas Marcos!!
ResponderEliminarLa verdad es que me he sentido muy identificada con lo que has escrito porque a mí también me pasó algo parecido en la exposición! Estaba muy nerviosa pero al mirar a ciertas personas en el público lo cierto es que me tranquilicé, al igual que tú!
Esperemos mejorar en las siguientes exposiciones, ¡nos vemos!
Pues he de decirte que no se te notaba nada nerviosa en la presentación y eso es que supiste contenerlo muy bien para que no se te notase.
ResponderEliminarSigue así e intenta hacer más exposiciones, seguro que te ayudará.
Nos vemos!!